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Especificaciones: Cartón, acrílico, masilla epoxi, plástico y papel. 27x37x6,5cm.

Culpabsolución

Desafiá tus arrepentimientos. ¿Qué episodio puede carcomerte la cabeza por siempre hasta matarte de cáncer? 


Ya eludiste el principal mandato de la moralidad: la renuncia. Y movido por el remordimiento intentás esquivar al cáncer.

Si suponemos que la culpa mal curada te enferma indefectiblemente de cáncer, este juego te ofrece dos únicas opciones tras un acto que otro podría considerar impropio: culpa o absolución.
 

La culpa aparece representada con el rostro de una mujer que iría perdiendo su cabello y con la distancia entre la mano del sacerdote y la pecadora. Los cabellos caídos van a parar al círculo azul en donde el monstruo cáncer, una bestia llena de pelos azules, los tiñe para que su víctima no los reconozcan. 

La absolución es el brazo movible del sacerdote, que baja a medida que el jugador suma el perdón, y la cabeza de la mujer con sus tres mechones de pelo en su lugar.

El objetivo del juego es convencer a otro jugador, que oficiará de sacerdote, psicoanalista, conciencia, moral, etc., de que no merecés sentirte culpable por haber hecho lo que hiciste antes de que el tercer jugador, el cáncer, lo convenza de lo contrario.

¿Cuál es la fuente principal de tu sentimiento de culpabilidad? 

Culpabsolución está inspirado en las teorías de Tomás Cabalsa y en una carta de despedida de su madre antes de morir de cáncer.

 

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Carta que inspiró

el juego